domingo, 11 de marzo de 2018

DE PASEO

 Cuando hay temporal, a veces vamos a verlo a la Playa de La Lanzada. Nunca me canso de las olas ni de hacer fotos, aunque hoy, no sé por qué, mi perro se empeñó en no separarse de mi lado y muchas salieron mal porque me empujaba. Tal vez le daba miedo el fuerte viento, aunque parecía disfrutar del paseo. Y luego estaba la impaciente de la casa, a la que pillé unas cuantas veces  mirándome fijamente con esa pose de "te estoy esperando"... Qué tierna es y qué mala leche tiene, jejeje.
 Ésta tarde el mar era más de plata que nunca y las gaviotas planeaban casi sin descanso, para disfrute de todos los que nos acercamos a verlas y de vez en cuando se tomaban un descanso, porque volar así, tiene que ser agotador. De regreso a casa, la puesta de sol era increíble, pero desde el coche, imposible hacer fotos. Otra vez será...
Un besazo y hasta la próxima entrada!